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EL CIGOTO Y EL PURPURADO (1)

Andrés Bedoya Ugarteche

7 de Enero de 2009

www.correoperu.com.pe/lima_columnistas.php?id=76394&p=1&ed=14


La Gerencia Regional de Salud de la región Arequipa ha aprobado un protocolo de aborto terapéutico, obviamente, en los casos en que la continuación del embarazo pueda poner en peligro la vida o salud de la gestante.


Como era de esperarse, El Gran Pollerudo Arequipeño, el purpurado, el arzobispo de Arequipa, el amo y señor de todas las conciencias y cerebros de la arquidiócesis, Javier Del Río Alba, ha saltado como canguro, manifestando una vergonzosa retahíla de falsedades, errores y mentiras, siguiendo el milenario estilo de la Biblia, el Corán y el Torá, que no se las creen ni los mormones (¡y eso ya es decir!). 


O sea, lo de siempre. Dice Del Río que esta medida que se ha dado permitirá que se realicen abortos a cualquier mujer que aduzca el mínimo malestar físico o mental. Esta mentira les provocaría náuseas hasta a los congresistas peruanos. Mientes, Del Río. 


Mientes como cocinera sacando montera. Sigues hablando de matar niños inocentes, sabiendo que no se trata de eso. Un cigoto no es un ser humano... aún. No es más que una microscópica aglutinación de unas cuantas células que en el futuro quizá se conviertan en un niño. Y para esto no hay ninguna garantía. Ocurre que el diseño divino no es perfecto. 


Y no me vengas con el cuento de que en el momento exacto en que se unen el espermatozoide y el óvulo queda creado un ser humano porque dios lo ha dotado de alma. 


Bueno, olvidémonos de los cuentos de hadas, porque entonces vas a tener que explicar cómo es que un embrión que llega a un callejón sin salida y se convierte en una mola hidatiforme, en un conglomerado celular sin pies ni cabeza (literalmente hablando), casi un tumor y que debe ser extraído quirúrgicamente, tiene alma. 


O el caso del feto anencefálico (sin cerebro) al que se le puede llamar cualquier cosa, excepto humano... ¿también tiene alma? ¿Y el gemelo univitelino que es absorbido por su hermano en el útero y años más tarde crece en su cuerpo como una bola de carne que también debe ser extraída? ¿Se equivocó dios? Estoy seguro de que tus teólogos deben tener respuestas ingeniosas. 


Recuerda que recién a mediados del siglo XIX es que el infalible santo padre de turno recibió una visita del espíritu santo diciendo que el aborto es pecado y el Derecho Canónico recién lo pena en 1917.  ¿Qué le pasa a dios? ¿Recién hace 92 años se percató de que el aborto es pecado? Bueno, si para crear un solo ser humano desperdicia 600 millones de espermatozoides, un buen ingeniero no es, ¿ah? ¿Por qué tanta oposición al aborto y al control de natalidad? ¿Será que necesitan de niñitos frescos para alimentar a sus legiones de pedófilos? México ya despenalizó totalmente el aborto -si se efectúa dentro de las primeras 12 semanas y los obispos mexicanos han declarado que ni siquiera es pecado. 


¡Pónganse de acuerdo, pues! Ahora me dirijo exclusivamente a los fieles, no a los pollerudos. Y es que tratar de razonar con un fanático fundamentalista es como meterle penicilina a un muerto. Es inútil. 


A ti, católico, que te has creído ese cuentazo de que la Iglesia está por la vida, te sugiero leer la Biblia, sobre todo el Antiguo Testamento, específicamente el Deuteronomio 13. Allí, la ley mosaica nos ordena asesinar a cualquiera que adore a un dios diferente o a un ídolo (El Señor de los Milagros, por ejemplo). 


También hay que matar al que blasfeme, al que trabaje los sábados, al que les falte el respeto a sus papás, al adúltero, a la mujer que tire antes del matrimonio, a los maricones, a los que se roben esclavos (La Iglesia acepta la esclavitud, por eso ustedes los fieles son ovejas y los curas pastores). 


También ordena llevar a cabo guerras genocidas contra cualquier ciudad que fomente la libertad religiosa. Claro, eso era demasiado antiguo, según los teólogos. ¿Y qué tal Cristo, conocido como el manso corderito? Aquí algunos dichos del mismo Jesús: ...pero aquellos enemigos míos que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y degolladlos en mi presencia (Lucas, 19-27). 


No creáis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada (Mateo, 10:34). He venido a traer fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! (Lucas, 12:49). 


Esta es campeona: Si alguien viene a mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta a su propia vida, no puede ser discípulo mío (Lucas, 14:26).


Y luego les extraña que lo hayan crucificado.


¿Cómo se entiende entonces lo siguiente?: Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra (Mateo, 5:1-2). Robert Ingersoll (1833-1899), político norteamericano, dijo: El Dios del Infierno (se refiere al creador del infierno, no al diablo) debe ser odiado, abominado y despreciado, detestado, no amado. Maldecido, no adorado.


Un paraíso presidido por un dios como ese debe estar por debajo del más horrendo de los infiernos. ¡Ya, católico! ¡Desahuévate de una buena vez! ¡Que tu cerebro comience a pensar por sí mismo! ¡Reacciona! Este artículo va a continuar, ténganlo por seguro. Hasta más vernos.

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