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MACIEL NOS TRAICIONÓ

Maciel nos traicionó: consagradas de Regnum Christi

http://www.sectas.org/notas/MarcialMaciel/macielNosTraiciono.asp

 

Lourdes Zorrilla Garza y Martha Rodríguez Díaz, dos mujeres que renunciaron a todo "para entregar su vida a Dios" afirman tener sentimientos encontrados por los actos inmorales de su fundador

 

Notimex 18 de mayo de 2010. Ciudad del Vaticano.- Consagradas de Regnum Christi reconocieron que los actos inmorales de su fundador, Marcial Maciel, provocaron sentimientos de traición y un "verdadero terremoto" en ese movimiento católico vinculado con los Legionarios de Cristo. Sin embargo, ratificaron su compromiso con la Iglesia pese a la crisis por la que atraviesa su que atraviesa su asociación.

 

Lourdes Zorrilla Garza y Marta Rodríguez Díaz, mujeres que renunciaron a todo "para entregar su vida a Dios", como ellas mismas lo explican, hablaron en entrevista con Notimex del actual momento que viven "el Reino" y los Legionarios. "¡No tenía que haber sido así!", atinó a decir Zorrilla cuando se le preguntó sobre el escándalo provocado por Maciel, quien dio vida a una de las obras más prolíficas del catolicismo mientras mantenía una doble vida de abusos a menores y excesos de todo tipo.

 

Al preguntársele si se sienten traicionadas, replicó: "Claro que sí, es muy doloroso. En mi proceso de asimilación y de aceptación hubo momentos de no aceptar, de rabia, de sentirse traicionada, desilusionada y después de liberación". Aunque aclaró que durante su estancia en Regnum Christi nunca vio o recibió algo negativo del fundador (fallecido en 2008 mientras pesaba sobre él una censura del Vaticano), aceptó que su figura ha causado sufrimiento e indicó. "No es lo que nosotros hubiéramos querido", acotó.

 

Directora del Irish Institute, uno de los dos colegios propiedad de los Legionarios de Cristo en Roma, Lourdes Zorrilla es una de las 35 consagradas del "equipo" que reside en una casa ubicada en el mismo predio de la escuela, al norte de la capital italiana.

 

Sobre la crisis de los Legionarios dijo tener "sentimientos encontrados": por un lado una "inyección de mucha fuerza", un "deseo de seguir adelante" pero, por otro, "mucho dolor y sufrimiento" porque "los puntos de referencia cayeron de repente, y eso duele". "Pero mi consagración es a Jesucristo y esa no se mueve, entonces (las dificultades) no tocan ni mi vocación, ni mi misión, ni me pertenencia a esta obra", precisó. "Es una situación más bien afectiva –añadió-, muy dolorosa, pero al mismo tiempo, ahora nos toca a nosotros ayudar a quienes estén un poco más confundidos o débiles, salir adelante y seguir trabajando".

 

El pasado 1 de mayo El Vaticano emitió un comunicado en el que estableció que Marcial Maciel Degollado vivió una existencia "sin escrúpulos" y "alejado de todo sentimiento religioso", luego de haber comprobado sus actos durante una auditoría ordenada por el Papa a los Legionarios de Cristo. Ya en marzo la cúpula de la congregación había reconocido, en un comunicado oficial, los actos inmorales del fundador y había pedido perdón a sus víctimas, a los miembros y a toda la Iglesia.

 

Al respecto Marta Rodríguez, una joven consagrada que trabaja en la pastoral juvenil y en la Universidad Europea de Roma, no dudó en catalogar el momento actual de la Legión como "un terremoto del cual aún sufrimos las réplicas". "Una crisis buena, pero una crisis. Cuando me enteré estuve tres días y tres noches en llanto. Sentí que se me estaba cayendo una casa, sentí que todo se me tambaleaba pero por gracia de Dios al final quedamos más firmes en lo esencial", ponderó.

 

Para ser más explícita usó una analogía: "Siento que he pasado del mundo de Disneylandia al mundo del Evangelio", y explicó que en el primer estado "se vivía fenomenal, era todo súper bonito y perfecto, todo era de color de rosa". "En este tiempo me he ido adentrando en el mundo del Evangelio, que duele, a veces a uno no le gusta, pero que es mucho más verdadero; esta crisis no nos ha gustado, pero es una crisis buena porque a fuerza de golpes nos han crecido la fe y la esperanza", agregó.

 

Rodríguez dijo sentir un "sincero deseo de reparar", que "los hijos" ahora reparen el pecado del fundador, sin juzgar porque los hechos son evidentes y, ante ellos, sólo queda "comprometerse todos a ser santos, como mínimo". Más adelante ambas consagradas explicaron que su vida dentro de Regnum Christi nada tiene que ver con la esclavitud porque ellas se sienten libres de voluntad, de juicio y de acción, aunque ofrecen su voluntad a Dios porque "pertenecen a Él".

 

"No vivo encerrada, ni encadenada, ni subyugada por nadie. Quizá para el mundo esto es difícil de entender, pero al final ofrecer tu libertad a Dios te hace más libre. Esclava subyugada, apachurrada, sin voz ni voto, eso absolutamente no", subrayó Zorrilla. Por su parte Rodríguez expuso que su vida de exigencia espiritual podría ser vista como propia "de unas locas", humanamente hablando, porque se trata de una existencia que rompe con los valores "del mundo aparente": poder, placer inmediato y libertinaje.

 

Aclaró que su labor está reconocida y bendecida por El Vaticano, aunque el derecho eclesiástico aún debe regular los detalles de la figura del "laico consagrado", que no sólo existe en Regnum Christi sino en muchos otros movimientos de la Iglesia. Rechazó también la versión que las presenta como "niñas pobres, manipuladas e ignorantes" porque, precisó, los estatutos del movimiento establecen la formación de vanguardia como parte de la identidad y la vida ordinaria de las consagradas.

 

Para comprobarlo señaló que todas deben estudiar al menos durante cuatro años, primero "educación y desarrollo" en la Universidad Anáhuac de México y después "ciencias religiosas" en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma. Ambas reconocieron que la obra a la que pertenecen se encuentra en el ojo del huracán por las acusaciones de ex consagradas que dejaron el movimiento tras haber pasado malas experiencias, producto de "errores humanos" cometidos en el pasado. A ellas pidieron perdón en nombre de quienes las pudieron ofender, porque insistieron en ser parte de una institución humana donde "hay errores constantemente" y en la cual los directores también se equivocan porque "son falibles, no son Dios".

 

Sobre la auditoría autorizada por el Papa que en los próximos meses revisará a fondo a Regnum Christi, Zorrilla dijo esperar que "haga la verdad". "Si nuestro fundador es el mismo de la Legión y hay cosas que revisar, porque eso pide la Santa Sede, hacer una revisión profunda del sistema y la estructura, entonces que se haga también aquí para que aquellas cosas no acordes con el Evangelio se ajusten, por supuesto que sí", puntualizó.

UN NUEVO FRENTE PARA LA IGLESIA CATOLICA

CARTA ABIERTA DE MUJERES DE CURAS AL PAPA:

Al Papa Benedicto XVI:

Quién escribe es un grupo de mujeres, de todas las partes de Italia, que han vivido o viven todavía ahora la experiencia de una relación con un sacerdote o un religioso. Estamos acostumbradas a vivir en el anonimato esos pocos momentos que el sacerdote logra otorgarnos y vivimos diariamente las dudas, los temores y las inseguridades de nuestros hombres, supliendo sus carencias efectivas y sufriendo las consecuencias de la obligación al celibato.

La nuestra es una voz que ya no puede seguir siendo ignorada, a partir del momento en que escuchamos que se reafirma la sacralidad de lo que no tiene nada de sagrado, de una ley que se conserva sin atender a los derechos fundamentales de las personas. Nos hiere el desprecio con que desde hace siglos y en declaraciones recientes se trata de silenciar el grito de hombres y mujeres que sufren en el sudario ya rasgado del celibato obligatorio.

Intentamos reafirmar –aunque ya gran parte de los cristianos lo sepa– que esta disciplina no tiene no nada a que ver ni con las escrituras en general, ni con los Evangelios en particular, ni con Jesús, que de ello jamás habló.

Todo lo contrario. En cuanto podemos saber, a Él le gustaba rodearse de discípulos, casi todos casados, y de mujeres. Nos diréis que también Jesús vivió soltero y el sacerdote simplemente se configura a Él con su elección. Está bien, una elección. Pero una norma no puede ser nunca una elección, si no es forzando su sentido. Si además se la define como carisma, no puede por tanto a ser impuesta ni exigida, mucho menos por el Señor, que nos ha querido libres, porque el amor es libertad, desde siempre.

¿Es, por lo tanto, razonable pensar que Él pretendiera negar ciertas expresiones de amor y libertad a algunos de sus discípulos?
Son bien sabidas comúnmente las razones que, con el tiempo, impulsaron a la jerarquía eclesiástica a introducir esta disciplina en el mismo sistema jurídico canónico: el interés y la conveniencia económica. Después, a lo largo de los siglos, todo ha sido adobado con una cierta dosis de misoginia y de hostilidad hacia el cuerpo, las pulsiones psicológicas y sus exigencias primarias.

Es por tanto una ley “humana”, en el sentido amplio del término. Y hay que partir de esta evidencia, para preguntarse si, como en todas las leyes humanas, en un cierto momento histórico, no sera necesario volverla a plantear y modificar o incluso, cómo deseamos, a eliminarla del todo.

Para hacer esto, es necesaria mucha humildad, mucho valor, el de desligarse de las lógicas del poder para descender con sinceridad al el mundo de los hombres al que, guste o no, también pertenece el sacerdote.

Citamos a Eugen Drewermann (“Clérigos. Psicodrama de un ideal”, Trotta, 1995),:

“Según la ideología teológica la persona del clérigo individual se parece a a un cubo de agua: es necesario vaciarlo completamente de su contenido para rellenarlo nuevamente hasta el borde pesar de todo lo que a los superiores eclesiásticos parece conveniente. De esta manera se neutraliza toda la esfera de los sentimientos humanos a favor del decisionismo del poder. De todo la gama de posibles relaciones humanas sobrevive sólo un tipo de relación: la que corresponde al orden y la sumisión, el ritual del amo y el sirvo, la abstracción y la reducción de la vida al formalismo de la observancia de determinadas instrucciones”.

No es un asunto de tener más tiempo para dedicarlo a los otros, como expresa la más repetida entre las innumerables frases que utilizan los que afirman que el clérigo no deba y no pueda tener una compañera, sino más bien el rechazo de la idea de que él pueda disfrutar de de una presencia sentimental más íntima y personal, a veces incluso de las mismas amistades.

De hecho, continúa Drewermann,:

“la identificación obligatoria con el papel profesional no le permite vivir a uno mismo como persona y no le queda otra posibilidad que fingir el calor humano, la cercanía emocional, la comprensión pastoral, la empatía, haciendo simulaciones, en vez de para vivir de manera auténtica”.

Según esta visión institucionalizada, el sacerdote se realiza en su ministerio, a través del orden sagrada, solo como soltero y para toda la vida. Pero la decisión presumiblemente libre de un joven muchacho, el entusiasta con la gran propuesta que piensa haber recibido, no presupone que su profunda adhesión al mensaje de Jesús no pueda crecer, madurar, cambiar e incluso se exprese mejor, a un cierto punto, a través de un presbiterado casado. Simplemente es esto lo que sucede, lo que no se está en condiciones de ver ni de valorar plenamente.

Una elección de este tipo no puede ser inmutable, y no se trata ni de una traición ni, mucho menos, de una caída o una infracción, porque el amor no va en contra del amor. Y el sacerdote, como cualquier ser de humano, tiene necesidad de vivir con sus semejantes, de experimentar sentimientos, de amar y de a ser amado y también de confrontarse profundamente con el otro, cosa que difícilmente está dispuesto a hacer por temor de exponerse al peligro.

Tras la cortina del dicho y no-dicho, esto es lo que estamos viviendo. Y ‘como si este sistema eclesiástico, con sus reglas, lograra aprisionar la parte más sana de todos nosotros.

¿Qué sucede, de hecho, si el sacerdote se enamora?

Puede escoger:

1. Sacrificar las propias exigencias y los propios sentimientos, así como los de la mujer, a favor de un “bien más grande” (¿cuál?) 2. Vivir la historia en clandestinidad, con la ayuda y la complicidad de los mismo superiores a veces; es suficiente que no se llegue a saber y que no de dejen vestigios (es decir, hijos) 3. Tirar la sotana, expresión usual que define la elección de alguien que no puede más, es decir, de un traidor. Cada uno de estas opciones les provoca un dolor grande a las personas implicadas, que, vayan las cosas como vayan, tienen mucho que perder.

¿Y cuáles son las opciones de la mujer?

1. Inmolar las propias exigencias y los propios sentimientos a favor de “un bien más grande uno” (en este caso, el bien del sacerdote) 2. Aceptar vivir la historia en secreto, pasando el resto de su vida a la espera de que el sacerdote pueda dedicarle algún pellizco de su tiempo, momentos robados, sacrificando el sueño de una historia junto a un hombre “normal” 3. Soportar el peso de quien obligó al sacerdote “tirar la sotana “, aparte de compartir el peso de su presunto “fracaso”. Un sacerdote que se sale es considerado como “el que no logró llevar adelante la gran renuncia necesaria “, y por lo tanto de algún modo esmarginado. Y esto es una cosa difícil de soportar, para uno que está convencido a ser “un escogido, uno que recibió una llamada especial”, un Alter Christus, que con un gesto solo de las manos consagra, transforma la naturaleza de las cosas … que perdona, que salva!


¿Es posible renunciar a todo esto? ¿Y para qué?

Para una vida normal de la pareja, que suena a asunto banal en comparación con los poderes que el “funcionario de Dios” puede ejercer a través del orden sagrado.

Y, sin embargo, una de las frases más recurrente de los sacerdotes a sus “compañeras”, lo resume en pocas palabras: “te necesito para ser lo que soy“, es decir, un sacerdote.

¡No se asombre, Santidad! Para lograr ser testigos efectivos de la necesidad del amor tienen necesidad de personificarlo y vivirlo plenamente, de la forma que su naturaleza lo exige. ¿Es una naturaleza enferma? ¿Trasgresora?

Si se entiende bien, esta expresión manifiesta la urgencia de ser también parte de un mundo a dos, de poder ejercitar ese derecho natural y fundamental de quien a menudo la iglesia institucional habla en la solemnísimas y latinas encíclicas, reservado claramente únicamente a los laicos, y negado a los clérigos, que llegan a ser tan sobrenaturales, tal separados de los todos los otros, que no logran ni distinguir lo que les rodea.

¿Pero es posible que Usted no logre ver que el sacerdote es un ser dolorosamente solo? Tiene un montón de cosas que hacer, que le llenan el día y le vacían el corazón. A menudo ni se da cuenta de ello, aprisionado como está de las liturgias y de los deberes de su oficio.

Y puede suceder que entre sus conocidos haya una persona un especial que parece, ya desde la primera mirada, hecha expresamente para calentarle el corazón, completando y enriqueciendo también el ministerio.
Y esto es simplemente lo que sucede frecuentemente.
Pero la disciplina eclesiástica le dice “No, tú has sido escogido para algo mucho más grande”. Y se siente culpable, porque és no es capaz de imaginar algo más grande de lo que está experimentando. Pero se fía de la obediencia que ha prometido, penando que representa la voluntad de Dios, su plan para él y para los que son como él.

El heroico célibe vuelve por lo tanto al estrado de una institución que lo pretende así y que incluso ha dispuesto ya una promoción a cambio de la necesaria separación.

¿Y todo esto ruina en el nombre de qué amor?

Lo que hace ocultar, lo que hace renunciar, lo que hace mal, no es el amor del Padre. Citamos finalmente una conclusión de Drewermann:
“El Dios de quien hablaba Jesús quiere precisamente lo que la iglesia católica hoy teme más que nada: una vida humana libre, feliz y madura, que no nace de la angustia, sino de la confianza obediente y que es liberado de las limitaciones de la tiranía de una teología tradicional que prefiere buscar la verdad de Dios en las escrituras sagradas antes que en la santidad de la vida humana”.

Antonella Carisio, Maria Gracia Filippucci, Stefania Salomone… junto a otras … también en nombre de todos quienes sufren a causa de esta ley injusta.


[Tomado de www.ildialogo.org]

CURA PEDÓFILO SE REFUGIA EN EL PERÚ

Edición Impresa

En el Perú se refugia cura pedófilo


http://peru21.pe/impresa/noticia/peru-se-refugia-cura-pedofilo/2010-05-15/275048
 
Sáb. 15 may '10
Párroco de la localidad de Ichuña, en Moquegua, está denunciado por presunto abuso sexual de tres menores de edad en Bélgica, su país de origen.
Autor: Catia Gutiérrez Guerrero
 
“El sufrimiento más grande de la Iglesia es su propio pecado”, dijo el papa Benedicto XVI hace unos días. Razones no le faltan al máximo representante de la Iglesia Católica para llegar a esta conclusión. Las denuncias de pedofilia contra curas de diferentes países del mundo han llevado a la Iglesia a vivir una de las peores crisis de su historia.

Jef Van Den Ouweland (53), un cura de Bélgica, fue denunciado por haber abusado sexualmente de, por lo menos, tres menores de edad, entre 1982 y 1983, en la localidad de Schoten, en ese país.

Pese a que una de las denuncias ya se encontraba archivada, el obispo de la diócesis de la ciudad de Amberes, Johan Bonny, solicitó la reapertura del expediente. ¿Por qué? Uno de los presuntos abusados –quien mantuvo su nombre en reserva– reveló al diario belga De Morgan, el pasado sábado, que en el año 2003 informó al Comité contra el Abuso Sexual de ese país que el cura Van Den Ouweland lo había violado.


También detalló que en 2006 recibió 106,845 euros por parte del obispo Paul Van Den Berghe, con la finalidad de que guardara silencio. El pago representó una indemnización “por los daños causados”.


El entonces obispo de la Diócesis de Amberes le habría dicho a la víctima: “Creo que hay una gran suma de dinero recibida. Espero que sepas ser agradecido”, reporta el diario belga.

Perú.21 pudo confirmar que el sacerdote acusado se encuentra en nuestro país desde hace 20 años. Es decir, poco después de que perpetrara los presuntos maltratos.


Lo peor es que Van Den Ouweland está a cargo de una institución educativa y oficia las misas en el distrito de Ichuña, provincia de Sánchez Cerro, en el departamento de Moquegua. Dirige ceremonias, enseña idiomas, es promotor de institutos y, según los pobladores, “siempre trabajó por la comunidad”.

SEPARADO. En coordinación con el Obispado de Puno –a donde pertenecen las parroquias de Ichuña–, a cargo del monseñor Jorge Carrión Pavlish, la Diócesis de Amberes anunció que, el pasado miércoles, Van Den Ouweland fue suspendido temporalmente de sus funciones mientras duren las investigaciones que pesan sobre él en Bélgica. Las autoridades eclesiásticas no descartaron solicitar su extradición en los próximos meses.


De acuerdo con los representantes de Amberes, el obispo Carrión emitió un informe donde asegura que “Van Den Ouweland no ha sido denunciado por delitos similares en el Perú”. Además, se comprometió a colaborar con las investigaciones.


Perú.21 intentó comunicarse con el obispo Carrión. Sin embargo, su secretaria –quien no quiso dar su nombre– manifestó que el representante no brindará ninguna entrevista sobre el tema.


No obstante, la mujer confirmó que el párroco de Ichuña fue separado de sus funciones el miércoles, por recomendación del Obispado de Bélgica. “Desde ahí no sabemos nada de él, ya no viene y no se ha aparecido más”, declaró (consta en una grabación).

AYUDA COMUNITARIA. En conversación con este diario, la parlamentaria moqueguana Hilda Guevara recordó que, “el año pasado o en el 2008”, el controvertido párroco visitó su despacho en el Congreso a fin de pedirle su intermediación con las autoridades de la Universidad de Moquegua para la construcción de dos facultades de esa casa de estudios en su comunidad.

Con evidente sorpresa, al enterarse de los antecedentes del párroco, la legisladora recordó que el belga construyó –hace más de 18 años– el Instituto Superior Tecnológico Alianza Ichuña-Bélgica, así como el instituto superior pedagógico del mismo nombre.

Por su parte, el ingeniero Ludgardo Venegas Sotomayor, gerente de la Municipalidad de Ichuña, contó a este diario que, entre 1985 y 1989, Van Den Ouweland trabajó en el distrito de San Antón, en la provincia de Azángaro, en Puno. Con evidente aprecio y agradecimiento al sacerdote, Venegas afirmó que, desde que inició su trabajo en la localidad, “ha habido un desarrollo progresivo en la educación y en la formación de nuestros jóvenes”.


Gracias a él –sostuvo–, los colegios y los centros de educación superior de las 28 comunidades que conforman Ichuña “tienen carreras con gran nivel intercultural porque a los estudiantes se les enseña inglés, francés y quechua”.


Perú.21 intentó ubicar al sacerdote acusado, pero su paradero es desconocido.

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Cipriani: "Cura belga debe dar cuenta a la justicia y a su obispo"

Cipriani: "Arman escándalo con cura pedófilo"
 
http://peru21.pe/noticia/478971/cipriani-cura-pedofilo-tendra-que-dar-cuenta-justicia-su-obispo

El cardenal se quejó por “armar escándalo” con sacerdote pedófilo, pero dijo que en este caso “no hay nada que tapar, que ocultar”.

Cipriani lamentó que estos casos terminen afectando la labor del clero. (USI)

Aunque el cardenal Juan Luis Cipriani se quejó con la prensa por “armar escándalo” con el caso del cura belga acusado de pedofilia en su país y que se refugia en el Perú, dijo que el sacerdote Jef Van Den Ouweland deberá dar cuenta a la justicia y a su obispo por esas acusaciones.

“Qué ganas de armar escándalo. Si hay un sacerdote belga, en no sé qué lugar, y por lo visto tiene unas acusaciones en su país, bueno pues tendrá que dar cuenta ante la justicia de su país y ante su obispo. No hay nada que tapar, que ocultar”, indicó el primado de la Iglesia Católica peruana en su programa Diálogos de fe.

Cipriani lamentó que este tipo de casos terminen dañando la imagen de miles de sacerdotes que -afirmó- cumplen una maravillosa labor social en diversos lugares del país.

Patrick Wall, abogado de víctimas de abusos en EEUU:

“Pronto veremos a los obispos en las cárceles”

POR PÍA TORRES

Durante casi diez años fue sacerdote de la orden de los benedictinos. Pero su trabajo no era sólo dar misas o leer el evangelio, sino más bien reemplazar a los curas pédofilos que eran reubicados en otras iglesias. Ahí se dio cuenta que los abusos sexuales no eran casos aislados en la Iglesia, sino que un mal que estaba expandido. Cuando renunció a su votos, estudió Derecho y prometió dedicarse a proteger a las víctimas. Hoy día es uno de los abogados norteamericanos más exitosos en la materia, ha defendido a más de mil víctimas de los curas y ganado varios casos. En conversación con The Clinic, Wall se refiere a la culpabilidad de Benedicto XVII -”es cómplice de criminales”, dice- y también a los métodos que tiene la Iglesia para intentar cubrir a los pederastas.

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Hace poco el Papa pidió perdón a las víctimas de abusos sexuales del clero, ¿qué le parecieron las disculpas?
Creo que es superficial y que sólo las dijo para que los medios de comunicación dejaran de investigar. Puede pedir disculpas y pedirle disculpas a Dios también, pero no es suficiente. Porque pedir disculpas no es lo mismo que hacer justicia y eso es lo que no ha pasado. No se ha hecho justicia y por muchas disculpas que se empiecen a pedir desde ahora, no cambia el hecho que aún no se hace justicia y los curas abusadores siguen predicando. No ha habido justicia para los miles de niños abusados. Pueden pedir todas las disculpas del mundo pero antes debieran proteger a las víctimas y ejercer justicia sobre sus victimarios.

De hecho, muchos de los curas abusadores siguen en sus cargos, siguen predicando.
Sí, porque son protegidos por la Iglesia Católica. Sobre todo los más viejos, esos sacerdotes que abusaron de niños hace veinte o más años. Los dejan retirarse con todos los honores y les cubren sus atrocidades. Es terrible, porque eso no es lo que los cristianos debieran hacer. Lo que el Vaticano está haciendo es completamente opuesto a lo que dice la Biblia, ni siquiera está buscando justicia.

¿Qué es lo que hace entonces?
Cubrir los casos de abuso sexual. Este tipo de problema ha sucedido por siglos y siglos. No es algo nuevo y todos en el Vaticano lo saben, lo saben desde el siglo IV, porque desde esa época existen documentos que hablan sobre cómo cubrir y tratar a los pederastas dentro de la misma Iglesia.

¿Los Papas tienen responsabilidad en los casos de abusos sexuales?
Sí, pero principalmente este Papa, Benedicto XVI.

¿Por qué?
Porque ha estado en contacto y también investigando casos desde principios de los noventa, cuando era el encargado de la Doctrina para la Fe. Él conocía casos que sucedían en todo el mundo y lo que él tenía que hacer era esconderlos. En ese tiempo, Ratzinger ya tenía el poder de detener cientos de casos, entregar a los sacerdotes pederastas y proteger a las víctimas, pero nunca lo hizo. Al contrario se preocupó más por proteger a los victimarios.

¿Qué opina de Benedicto XVI?
Que es negligente por no proteger a las víctimas de abusos sexuales. Es cómplice de criminales y como tal debiera ser investigado.

EL CELIBATO DE BENEDICTO

¿Por qué a la Iglesia le importa tanto proteger su imagen, en vez de proteger a las víctimas?
Porque para la Iglesia los sacerdotes son más importantes que los niños abusados. Lo que hace la Iglesia es proteger su buen nombre, pero esto sólo es la punta del iceberg. Y el iceberg son todos los secretos sexuales que existen en la Iglesia.

¿Cómo es eso?
La gente sabe que la mayoría de los sacerdotes y arzobispos no son realmente célibes y eso la Iglesia lo sabe y lo permite. Son unos hipócritas, pero lo que es peor es que muchos de ellos son pederastas y muchos sacerdotes y obispos tienen claros quiénes son los abusadores, pero no hacen nada, porque la Iglesia les dice que no hagan nada.

¿El Papa?
Como el mismo Papa, que mantiene su silencio.

¿Benedicto XVI sigue siendo célibe?
No sólo eso, creo que se comenzarán a dilucidar varias cosas. Vamos a comenzar una investigación sobre la vida personal del Papa donde se conocerán muchos detalles y no nos sorprendamos cuando nos enteremos que no es célibe. La mayoría de los sacerdotes, obispos y cardenales no lo son, y él fue todas esas cosas.

¿Tiene alguna prueba?
Sólo puedo decir que esa investigación nos puede traer sorpresas.

¿Por qué el celibato sigue siendo un tema tan importante para la Iglesia?
Porque para la Iglesia sería muy costoso mantener a un cura y su familia. Tendrían que gastar mucho más dinero en alimentarlos, vestirlos, etc. Pero además tendrían menos poder sobre los curas, porque las decisiones serían consultadas con la familia y podrían empezar a cuestionar ciertos métodos.

Entonces se trata principalmente de dinero y poder…
Sí, de mucho dinero y de mucho poder. Si no estuvieran interesados en tener dinero y acumular millones, entonces nadie vería gigantes iglesias que parecen más palacios que capillas.

Ni mucho menos sacerdotes con secretarios, choferes, etc.
Exacto, si no estuvieran tan interesados en el poder y en el dinero no debiéramos ver ese tipo de cosas o las casas de los sacerdotes con jacuzzi, con tantas comodidades. Lo que deberíamos ver de la Iglesia son refugios para los indigentes, bancos de comidas para los pobres, escuelas para los pobres y no para los ricos. Es que sus prioridades han cambiado. Están más preocupados de tener cosas para ellos, que tener cosas para ayudar a la gente que lo necesita. Viven como estrellas de cine, sobre todo los cardenales.

¿Cómo se sienten las víctimas con todas estas cosas?
Sienten que la Iglesia les ha dado la espalda, que los sacerdotes, obispos y arzobispos son unos hipócritas. Y sienten pena porque las autoridades civiles tienen miedo de procesar a cualquier miembro de la Iglesia por lo que ven dificil que todos, absolutamente todos los culpables sean encarcelados.

“LA SOLUCIÓN GEOGRÁFICA”

¿Por qué ahora están siendo cada vez más públicos los casos, por qué no antes?
La Iglesia ha estado en litigios por más de veinticinco años y recién ahora se están dando a conocer estos documentos. La gente a mediados de los ochenta empezó a hablar porque no sólo tenía que decir la verdad, sino que también porque empezaron a cuestionar la autoridad de los sacerdotes. Ya no eran estos religiosos intachables, algunos de ellos eran incluso criminales que abusaban de niños. Coincidió en que se dieron a conocer muchos documentos que la Iglesia manejaba sobre acusaciones de años anteriores. Eso provocó que otras víctimas también quisieran contar la verdad.

¿Cómo cree que la Iglesia maneja este tipo de escándalos?
Pésimo, no los maneja, los esconde. Lo primero que la Iglesia tiene que hacer es abrir sus archivos para que la gente se entere de la verdad. Porque si eres una persona de fe, no le tendrás miedo a la verdad. “La verdad nos hará libres”.

Pero no creo que la Iglesia vaya hacer eso…
Yo tampoco y ¿sabes por qué? Porque la verdad es tan horrible que asustaría a cualquiera.

¿A qué se refiere con horrible?
De aquí a fines de junio creo que vamos a saber de más casos que involucran a obispos y cardenales. y creo que pronto comenzaremos a ver a los obispos en las cárceles pagando por sus crímenes. Esta es solo la superficie.

¿El Vaticano tiene una política sobre cómo tratar un potencial escandalo de abuso sexual?
Sí, desde 1741 existe una política para cualquier caso de abuso sexual alrededor del mundo. Los obispos debían investigar la denuncia, pero nunca hacerla pública. Nunca ir a las autoridades, debían mantener todo en secreto además de proteger al acusado y mitigar los problemas causados.

Pareciera ser que la fórmula para tratar un potencial escándalo es cambiar al acusado de parroquia, incluso de ciudad. Y si las acusaciones continúan, lo mandan un tiempo a estudiar al Vaticano. Meses u años después, ese sacerdote vuelve y retoma sus labores en un área distinta a la anterior y mucho menos pública.
Eso es correcto, es exactamente lo que pasa. Nosotros lo llamamos “la solución geográfica” y hasta hoy es como se silencian muchos de los casos. El mismo Ratzinger llevó a cabo ese modus operandi con Peter Hoosterman a principios de los setenta en Munich cuando Ratzinger todavía era arzobispo. Ahora todos los obispos hacen lo mismo, se ha convertido en una especie de política.

¿Existen otro tipo de métodos creados por la Iglesia para esconder los abusos sexuales?
No que yo sepa, pero sé que tienen diferentes facilidades con los acusados. En 1947 se creó la orden religiosa de “Siervos del Paracleto”, específicamente para tratar a los sacerdotes con problemas mentales, incluidos aquellos que eran abusadores sexuales. Tradicionalmente la Iglesia mandaba a estos sacerdotes a algun monasterio, los alejaban de la ciudad. Pero después crearon esta congregación.

Crimen Sollicitationes era una instrucción aprobada por el Papa Juan XXIII que decía cómo proceder en caso de un abuso sexual cometido por un cura. En el 2000 Juan Pablo II firmó el Sacramentorum Sanctitatis Tutela, otra instrucción que parecía apuntar a lo mismo. ¿De qué se tratan y cuál es la diferencia entre esas dos?
Ambas son instrucciones que le dicen a los arzobipos la política que tienen que seguir cuando se encuentren en frente de un caso de pedofilia. Entre ambas instrucciones la única diferencia es que la Sacramentorum Sanctitatis Tucela le da más poder a Roma. Ahora Roma sabe cada caso de abuso sexual cometido por un sacerdote, alrededor de todo el mundo.

¿Y cómo es el procedimiento?
Un obispo o arzobispo cuando conoce una de estas acusaciones comienza una investigación sobre el caso. No llaman a la policía, ni lo acusan en los tribunales, al contrario realizan toda la investigación sigilosamente para luego enviar la información a Roma, a la Doctrina para la Fe. Son ellos los que toman la determinación sobre qué pasos hay que seguir. Por eso Ratzinger estaba tan al tanto de los miles de abusos sexuales cometidos por sacerdotes. Y no hizo nada.

¿Por qué tanto secretismo?
Por el poder que tiene que proteger y también porque la verdadera situación es horrenda. La mayoría de los estudios que se han realizado en los últimos veinte años revelan que entre el 6 y el 12% de los sacerdotes al menos alguna vez en su vida han abusado de algún niño o niña. Y eso significa que cualquier católico que ha asistido a misa ha conocido al menos a algún cura pedófilo en su vida. Esas cifras asustan a cualquiera y si se conociera la verdad no sólo se perderían muchos sacerdotes, sino que también muchos feligreses y por lo tanto se terminaría perdiendo poder sobre la gente.

¿Cree que la Iglesia ve estos casos de abusos sexuales sólo como pecados y no como crímenes?
No, ellos saben que los curas abusadores son unos criminales y que pedir perdón y confesarse no es suficiente. El problema sucede que, pese a eso, nadie denuncia nada. La Iglesia es una monarquía, dirigida por una persona. Lo que esa persona piensa es lo que importa, el Papa es el rey. Y en una institución así, el resto de los sacerdotes siempre hacen lo que rey les dice. El rey puede estar equivocado pero igual hacen lo que él dice. Una vez que estás en la Iglesia, renuncias a tu propia conciencia para protegerla. La conciencia de lo que es bueno y es malo es menos importante que las órdenes del Papa, es terrible, pero así es.

¿Qué va a pasar ahora con las denuncias?
A fines de junio creo que más obispos van a renunciar por su participación en abusos sexuales. Y si el Papa actúa como debiera, debiera llamar a un “Consejo Ecuménico” y tener una reunión con los cardenales para discutir esto. Pero no creo que pase, no le tengo mucha fe a este Papa, porque durante años investigó los casos de abusos sexuales y no hizo nada. Nada.

Ha trabajado con centenares de víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes. ¿Cuál ha sido la que más lo ha impactado?
En Alaska hubo un sacerdote que se llamaba James Poole y su caso de abuso cambió completamente mi visión. Se trataba de una niña de catorce años muy pobre y con tanta hambre que comenzó a morderse y hacerse daño sólo para que la llevaran al hospital y le dieran de comer. Una vez en el hospital y después de alimentarla, los médicos llamaron a un cura para que la ayudara a ella y a su pobre familia. Lo que hizo James Poole fue abusar de ella, violarla y además embarazarla. Después le dijo que la ayudaría a conseguir un aborto, como no pudo lograr que eso pasara, convenció a la niña de que le dijera a la policía que su padre era el que abusaba de ella y que él era el padre del niño que estaba esperando. El papá de la niña de catorce años estuvo preso por un delito que no cometió. Recién ahora se está trabajando en enjuiciar a ese cura. El problema es que la Iglesia sabía que este sacerdote era pedófilo desde 1970 y no hizo nada, al contrario lo mantuvo trabajando con niños. Es un animal.

Me imagino que deben tener una especie de ranking con los peores curas pedófilos…
Es dificil hacer ese tipo de cosas, pero si me preguntas por los 2 más terribles en Estados Unidos tendría que decir que uno es Gilbert Gauthe y Oliver O’Grady. Este último es el Hannibal Lecter de los curas. Es verdaderamente un animal.

Llegó a violar a una guagua de nueve meses.
Así es. La Iglesia lo convirtió en un animal, porque una cosa es que sea un pederasta, pero otra cosa es dejar que abuse de niños inocentes. Si uno habla con O’Grady por más de quince minutos inmediatamente te das cuenta de que pasa algo malo con él. Los obispos y arzobispos sabían que era un pederasta, pero no hicieron nada. Ahora esos arzobipos se van a jubilar de sus cargos con honores, como si lo hubieran hecho bien en su trabajo y no lo hicieron. Dejaron que un criminal cometiera sus crimenes, ellos también deberían ir presos.

Fuente: The Clinic (Chile). Mayo de 2010

LA CRISIS EN LA IGLESIA POR LOS CASOS DE PEDOFILIA, EN SU PEOR NIVEL


Abusos sexuales: estalla una cruda pelea en la cúpula vaticana

El arzobispo de Viena acusó al decano de los cardenales de proteger a un pederasta en los 90.

http://www.clarin.com/diario/2010/05/10/elmundo/i-02193487.htm
Por: Julio Algañaraz
Fuente: EL VATICANO. CORRESPONSAL
 
La crisis del pontificado de Benedicto XVI llegó ayer a su nivel más agudo cuando la prensa publicó algo nunca visto. El arzobispo de Viena, cardenal Cristoph Schoenborn, de 65 años, acusó al Decano del Sacro Colegio y ex "primer ministro" de Juan Pablo II, el cardenal Angelo Sodano, de haber protegido a un tercer cardenal, el predecesor de Schoenborn, Hans Groer, un pederasta que abusó de seminaristas en los '90.

Las peleas entre los cardenales por estos temas son muy graves. Pero más aún cuando involucran directamente a dos pontífices. A Juan Pablo II, cuya causa de beatificación está en curso pero también en veremos por las acusaciones de que dio cobertura a varios sacerdotes pedófilos. Y al mismo Joseph Ratzinger, empeñado en una tarea de limpieza de la Iglesia de los sacerdotes pervertidos. También a Benedicto XVI lo acusan de haber participado de la cultura común de tapar las denuncias para evitar escándalos "por el bien de la Iglesia".


El abate primado de la orden de los benedictinos, padre Notker Wolf, alemán como el actual Papa, dijo a un diario italiano que para terminar con esta crisis cada vez más grave "la Iglesia tiene que aprender a decir la verdad".


"El Papa lo quiere hacer -aclaró-, pero tiene miedo. Si dice: 'La Iglesia es culpable', los norteamericanos responderán: 'Entonces paguen'". Clarín abordó este dilema hace una semana. Si Benedicto XVI admite sus responsabilidades personales y las de la Iglesia en las coberturas de los curas pervertidos, lloverá una avalancha de procesos en EE.UU. y otros países por miles de millones de dólares. La penitencia sincera podría costar una bancarrota generalizada.


El cardenal Christopher Schoenborn también acusó al cardenal Sodano de haber reducido a "habladurías" las denuncias contra los pedófilos cuando saludó al Papa el domingo de Pascua. "Fue un insulto a las víctimas de los abusos", dijo el arzobispo de Viena.


El purpurado austríaco, hijo de aristócratas bohemios, enfrenta una situación difícil en su Iglesia. Los católicos austríacos abandonan a millares la fe católica. Lo mismo ocurre en Alemania. El abate Wolf reconoció que la Iglesia germana "ha perdido autoridad moral".


Schoenborn auspicia una Iglesia abierta. Defiende un cambio radical con los divorciados vueltos a casar, para que les den acceso a los sacramentos. Y también hace unos días marcó sus diferencias con las posiciones del Papa, de quien es muy amigo y fue discípulo, afirmando que "es hora de aceptar el valor positivo de una relación homosexual estable y duradera mientras deben ser combatidos los comportamientos sexuales promiscuos". Una revolución para la mentalidad ultraconservadora que domina hoy al Vaticano.


Para muchos, el cardenal Schoenborn indica el camino de la Iglesia que debe venir, de un futuro incierto que es imprescindible afrontar. Sostiene que es necesaria una profunda reforma de la Curia Romana y de otras instituciones. Como es considerado por sus posiciones como un "papable" en el futuro cónclave, se afirma que Schoenborn habló con el Papa de abrir el colegio de cardenales que preside Sodano "al futuro de la Iglesia", que está en el Tercer Mundo. Pero las cifras muestran que la realidad del mundo y la realidad de la Iglesia no coinciden. Europa con 283 millones de católicos tiene un primado de 99 cardenales. América con 576 millones cuenta con sólo 48 purpurados.

En los próximos meses se verá si el Papa, cuando convoque a un Consistorio para nombrar nuevos cardenales, quiere cambiar estos desequilibrios, lo que favorecería por sus posiciones reformistas al "papable" cardenal de Viena, Christoph Schoenborn.

El origen del mundo

Eduardo Galeano

Hacía pocos años que había terminado la guerra de España y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista, recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo.

Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros o le daban la espalda. Con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba. Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa Beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo.

Mucho tiempo después, Joseph Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio. Me lo conto: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, y el muy ateo, muy tozudo, no entendía razones.

- Pero papá -le dijo Joseph, llorando-. Si dios no existe ¿quién hizo el mundo?

- Tonto -dijo el obrero cabizbajo, casi en secreto- Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles.
 

"La Legión y Roma están en guerra"

 

http://www.sectas.org/notas/laLegionRomaEnGuerra.asp

 

Elio Masferrer Kan. Antropólogo experto en los Legionarios de Cristo

Elio Masferrer, durante su estancia en Sevilla. - LAURA LEÓN

Va al grano, suelta titulares en cada respuesta y no hace demagogia, que es lo más difícil de evitar siendo tan directo. Elio Masferrer (Rosario, Argentina, 1946) aporta las cifras de la Iglesia para afirmar con rotundidad que la institución vive una profunda crisis. “Cuando entró Juan Pablo II había más de cuatro millones de matrimonios católicos en el mundo. Ahora, sólo hay tres. De los 417.000 sacerdotes, quedan 409.000. Y de las 990.000 religiosas, 690.000”, explica. Pero lo que más enerva a este experto en las religiones, profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, es la doble cara de la Iglesia: “Se erige en garante de los valores y a su vez protege a delincuentes”.

¿Ha llegado la Iglesia a su ocaso con las denuncias de pederastia?

Creo que la Iglesia todavía tiene capital simbólico que le permite seguir jugando. Pero definitivamente ha perdido posiciones de respetabilidad. No sólo es un problema de no tener vocaciones, sino que no tienen respuestas para los problemas de la sociedad contemporánea. Quedó claro que Marcial Maciel era un macho, que tenía varias mujeres, que se drogaba... pero no usaba condones. Y también está absolutamente claro que Juan Pablo II fue un protector de pederastas. Defendió al arzobispo de Viena Hermann Groer hasta que se hizo insostenible. O al mismo Maciel.

¿Por qué no hay una reacción contundente contra ellos?

Yo he revisado los documentos aprobados por Juan Pablo II, por Ratzinger y por Juan XXIII sobre los pederastas. Y la sanción para un chismoso es mayor que para un pederasta. A los que hacen la investigación los obligan a mantener silencio. Si lo incumplen son excomulgados. A Maciel, como estaba muy viejito, decidieron no hacerle el proceso canónico. Pero si alguien hubiera hablado sobre el proceso canónico de Maciel lo hubieran excomulgado, y a Maciel no. Esto demuestra que la Iglesia es una organización más preocupada por su prestigio que por la misión religiosa que tendría que llevar. Mantiene la misma actitud que en la Inquisición. Y eso fortalece la crisis. Se pega un tiro en el pie constantemente.

¿La relación entre el Vaticano y los legionarios se sustenta en dinero?

Los legionarios aportaban alrededor de 100 millones de euros a la financiación del Vaticano y en este mundo capitalista el que paga manda. Se estima que los legionarios tienen de capital más de 20.000 millones. Pero los legionarios violaron una regla del Vaticano: que nadie puede tener más fuerza que el Vaticano mismo. Eso es una guerra de poder.

¿Cómo terminará la investigación abierta sobre Maciel?

Es de risa, es una burla. La Iglesia sabe perfectamente quién es Maciel. Desde los años 50 sabe que era drogadicto porque un colegio de farmacéuticos denunció que sus seminaristas pedían derivados de la morfina sin receta. Lo que dicen que van a descubrir ya lo sabían de antes. Esta investigación da un viso formal público, pero el problema que tienen es cómo desmantelan la Legión.

¿Cómo luchan unos y otros?

Habría que pensar que el descubrimiento de los hijos de Maciel son estrategias del propio Vaticano para obligar a la Legión a negociar. La Legión nunca se dejó manejar por el Vaticano. Ponía sus 100 millones y había total impunidad a cambio. Pero la Legión no apoyó a Ratzinger para ser Papa. Ellos tenían su propio candidato, Ángelo Sodano. Entonces el Vaticano le va quemando las fichas. Además del relato de los seminaristas, alguien del Vaticano filtra los documentos y estas heridas tan drásticas le permiten tener, ahora sí, a la Legión con el cuchillo en la garganta, tenerla controlada.

¿Qué responsabilidad tiene el Papa en los casos de pederastia?

La Iglesia nunca va a reconocer que tiene una red de protección de delincuentes. Cuando trasciende, la institución presiona sobre los padres para que no hagan la denuncia y comienza a darle vueltas hasta que ya prescribió el delito. Es un mecanismo deliberado de protección de delincuentes. Pero no es una decisión individual de los obispos. Existen dos documentos, uno firmado por Juan XXIII y otro por Ratzinger, que prohíben terminantemente a los obispos llevar a la justicia común los casos de abuso sexual e implantan el secreto.

¿Y por qué la justicia terrenal no invalida ese documento?

Muchos jueces, fiscales, tienen miedo a meterse con la Iglesia porque es una institución muy poderosa que te puede dejar sin trabajo. Los obispos que renunciaron en Irlanda son verdaderos chivos expiatorios, porque con su renuncia están protegiendo al cardenal de Dublín y al Papa. Es como tirar un poco de carne a los leones para apaciguar la cosa, pero es el Papa el que está en entredicho.

¿Nos olvidamos entonces de ver sentado en el banquillo al Papa?

En EEUU se están planteando aplicarle la ley norteamericana sobre la delincuencia organizada. De acuerdo a esa ley, el Papa es responsable de los abusos. Un ejemplo: si un repartidor de pizzas comete una tropelía en un reparto, el responsable es el repartidor de pizzas pero también su jefe. Ahora, que consigan sentar al Papa en el baquillo… El Vaticano ya plantea que tiene inmunidad como jefe de Estado para evitar dos cosas. Una, que lo encausen. Y dos, tener que pagar las indemnizaciones.

¿Nadie va a resarcir el daño?

La divina providencia. Dejan a la divina providencia ese trabajo. Si la divina providencia no atiende a la víctima es porque ha pecado. Es una estrategia de criminalizar a la víctima. Y el pederasta, sin embargo, resulta ser alguien atacado por el demonio que se salva rezando 20 rosarios y padres nuestros.

¿Saltarán más casos como el del español José Ángel Arregui?

Prepárense. En México, por ejemplo, estuvo el caso de Nicolás Aguilar, que de forma descarada era un prófugo de la justicia norteamericana pero figuraba en el directorio de los sacerdotes de la Iglesia católica mexicana al frente de una parroquia. Se dio también el caso de un sacerdote que estuvo incluso condenado a prisión y la Iglesia presionaba al gobernador para que saliera en libertad. Cuando salió le estaban organizando un homenaje. Que habrá gente decente dentro de la Iglesia, eso nadie lo discute, pero en muchos casos quienes tienen el control protegen a estos delincuentes.

¿Y la Iglesia española los está protegiendo?

Viendo la dinámica, no podemos descartar la posibilidad de que haya sacerdotes españoles fuera de España para tapar su comportamiento o porque la misma institución consideró peligrosos. En el caso de Arregui, es evidente que en España sabían perfectamente a qué se dedicaba. Y es muy probable que lo mandaran por eso a Chile. Uno se entera de un caso y tiende a pensar que debe haber 50 iguales o peores.

¿La gente ha dejado de tenerle miedo a la Iglesia?

Ese es el punto. Hay un doble proceso. La gente le pierde miedo a la capacidad que puede tener la Iglesia de castigarlos pero, además, la gente comienza a hablar con la verdad. Si fue abusada, fue abusada y no es culpa del abusado, sino del abusador.

¿La política está supeditada a la religión?

Daría la vuelta a la pregunta. Las autoridades religiosas participan activamente en política. El cardenal, los obispos de cualquier país, también en España, negocian con los políticos cuotas de poder. ¿Qué hace la Iglesia ante la crisis que está viviendo y que niega por cierto? Se refugia en un tipo de trabajo pastoral con las clases altas.

 

Publico.es
26 de abril de 2010

EL PRÓXIMO PAPA

http://www.larepublica.pe/observador/21/04/2010/el-proximo-papa

 

Mié, 21/04/2010 - 00:19

 

Mirko Lauer


Después de las críticas han empezado los juicios, y ahora comienzan los pedidos de renuncia a Benedicto XVI por encubrimiento de sacerdotes pedófilos varios. En medio de eso algunos juegan con la posibilidad de que la actitud pro perversión con su toma de partido militante por la extrema derecha eclesiástica tenga todo que ver con el asunto.

 

En un primer momento el Papa calculó mal lo que se venía, y optó por satanizar a sus críticos. En pocas semanas se ha visto obligado a retroceder: pide juicios penales a los acusados, presenta disculpas a las familias de las víctimas, declara a la iglesia que le fue encomendada “herida y pecadora”. Todavía nada sobre su propia responsabilidad.

 

La herida a la que se alude el Papa es real, pues toca una de las actividades claves de una iglesia: educar a los niños y los jóvenes. La ruptura a escala planetaria de esta confianza es el tipo de fenómenos que va a producir cambios en la feligresía, algo para lo cual no parece haber realmente remedio a corto plazo.

 

La imagen papal ya venía desdorada por una serie de actos y comentarios polémicos, por decirlo de alguna manera: el indulto a un obispo británico negador del Holocausto, la mención del Islam como una religión asociada a la violencia, desaconsejar el uso del condón en un África devastada por el SIDA. Son los casos más sonados, no los únicos.

 

Sobre la renuncia papal misma, las apuestas en el hemisferio norte han pasado de 12 contra una posibilidad de que ella se produzca, a tres contra una. Un contraargumento es que si bien la renuncia está contemplada en el derecho canónico, la última fue en 1415. No hay, pues, una vocación de renuncia en ese gremio.

 

Un argumento importante en el tema es que el Vaticano considera que las críticas sobre la pedofilia y su encubrimiento son en realidad ataques que vienen de fuera. Se alude en parte a católicos que no son sacerdotes, pero de paso también a sectores de la propia iglesia que no comparten las posiciones de Benedicto XVI y sus protegidos.

 

Cabe esperar una larga temporada de denuncias por actos de pedofilia sacerdotal, pasada o en tiempo real, cada una de las cuales afectará en cierto modo la imagen del Papa, y reabrirá la discusión sobre por qué se ha producido y tolerado esta situación en primer lugar. La herida va a permanecer abierta un buen tiempo.

 

Las movidas que viene haciendo Benedicto XVI dan la impresión de ser demasiado poco demasiado tarde. Con cada día que pasa el tema de la responsabilidad del Vaticano se extiende más allá de este caso específico, hacia la crítica de toda la visión social de estos últimos dos papados. La atención ha empezado a trasladarse hacia el próximo Papa.