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SOBRE EL EFECTO ESPERANZADOR DE LAS RELIGIONES

La Esperanza en la Vida Eterna

www.naturalezayracionalismo.blogspot.com

 

Una de las funciones principales y genuinas por las cuales surgió el pensamiento religioso fue el efecto paliativo y esperanzador que ella tiene. No hablemos en este caso de cuestiones político-económico-sociales que posteriormente afectaron y afectan aún enormemente a las instituciones religiosas y la gestión de sus ideas y doctrinas.

Para este artículo simplemente voy a tener en cuenta el efecto paliativo que puede tener la religión con respecto a muchas situaciones que afectan la vida personal de los seres humanos. Y más precisamente me centraré en el efecto esperanzador que supuestamente tiene la religión con respecto a la vida eterna.

Cuando fallece un familiar o alguna persona cercana al entorno personal, la religión puede servir de consuelo, suponiendo que la persona que ha fallecido se encuentra bien y viviendo una etapa sin dolor alguno, a la espera de que llegue el gran día en el que vivos y muertos se encontrarán en una vida eterna; un paraíso maravilloso en el que solo el bien y la felicidad reinarán eternamente. Esta idea aparentemente es innegablemente buena y efectiva a la hora de sucesos penosos como el que he mencionado.

Sin embargo, ¿qué es lo que realmente hace esta idea? Primeramente, supone una felicidad asegurada, o al menos, la esperanza de alcanzar dicha felicidad y dicha vida eterna junto a los seres queridos. El aparente beneficio de esta idea se ve trastocado cuando analizamos algunas cosas no tan aparentes para muchos creyentes.

El simple hecho de esperanzarse en una vida después de la muerte, llena de belleza, hace que esta vida pierda gran valor desde la perspectiva del creyente. ¡Por supuesto! Si el creyente sufre la pérdida de familiares y lleva una vida con algunas cosas dolorosas, en vez de luchar por sacar adelante su vida, se concentra con todas sus fuerzas en una vida eterna inexistente.

Este pseudopaliativo no es nada beneficioso por una simple razón: la vida eterna después de la muerte no existe, mientras que la vida material sí. Sin embargo, al pensar de esta forma, una vida se está desperdiciando y se está dejando de desarrollar todo el potencial que tiene, al seguir el camino de la espiritualidad y el abandono de esta vida con la finalidad de llegar a la otra.

Y este serio problema también tiene otra clase de perjuicios: puede ser utilizado, o mejor dicho, es utilizado para justificar la pobreza extrema y la riqueza extrema, es decir las desigualdades extremas (coincidentemente las autoridades políticas y religiosas que se sirven de estas ideas religiosas para gobernar mejor y tener al pueblo aletargado, se encuentran en la cima de dicha desigualdad, y hablo de políticos, curas, muchos pastores de diferentes grupos religiosos, etc.).

También puede ser utilizado para convencer a la gente de participar en cruzadas religiosas, inquisiciones, luchas en nombre de la fe, etc. Y esto último queda muy claro: si la vida eterna queda asegurada peleando por Dios o un tipo de creencia en concreto, ¿por qué no hacerlo? Total, es una vida de menos de 100 años vs una vida infinita.

Sin embargo, las instituciones religiosas aprovechan bien la creencia que la gente tiene al respecto. Las personas están tan concentradas y ensimismadas con el objetivo de la vida eterna, que descuidan sus vidas reales, sin darse cuanta de que las esperanzas que ellos depositan en una vida irreal, podrían invertirlas en esta vida. ¿Por qué no tener esperanzas en esta misma vida, si sabemos que tenemos tiempo por delante aún? ¿Por qué no preocuparnos por esta vida tanto o más aún que dicha hipotética vida espiritual eterna? Sin embargo, el pensamiento de las masas es muy claro, por ejemplo, cuando increpan al ateo diciéndole:

Sin religión no hay esperanzas para nada, la vida no tendría sentido ya. Sin Dios, la vida pierde sentido ya que no tendríamos esperanzas de todo lo bueno que se nos promete en la Biblia y que nos promete la palabra de Dios y la de los profetas.”

Pero yo me pregunto ¿Por qué no habría de haber esperanza alguna? ¿Por qué no tener esperanzas reales en cosas reales como todo lo que puede suceder en nuestra vida presente? Y la respuesta, lamentablemente es que los creyentes no quieren esperanzas terrenales, sino lo que quieren es un tipo de esperanza en lo infinito y lo mágico.

Un ateo sí tiene esperanzas, sueños, metas, objetivos; un ateo ama, llora, siente, se preocupa. En resumen, un ateo tiene las mismas cualidades emocionales que un creyente.

La única diferencia es que el creyente quiere vivir una vida que no es la suya, mientras que el ateo se ha dado cuenta de que esta vida es la única y es maravillosamente rica en vivencias y en intercambios emocionales con muchas otras personas.

Otra cosa que me pregunto es por qué las manifestaciones de Dios en la vida real son nulas. Entender por qué una persona creyente puede tener esperanzas en una vida posterior a esta, cuando en esta vida suceden tantas cosas que no sucederían de existir alguna divinidad, es un tanto difícil.

Si Dios existiera realmente, no creo que haga esperar a los productos de su creación, a sus hijos amados, a alcanzar una vida eterna, para la cual hay que hacer sacrificios, hay que sufrir, y hay que soportar una vida en la que él no actúa en lo más mínimo.

Con esto no quiero dar una imagen desoladora de nuestras vidas; simplemente quiero mostrar que dedicar tiempo, esfuerzo y recursos en algo que no existe y que es perjudicial para la vida terrenal real, es algo sin sentido.

Lo que hay que hacer es preocuparse por esta vida, preocuparse por aprender cada día más de las experiencias, entender mejor a las demás personas, vivir mejor y más felices, procurar no perjudicar a otros, y lo más importante: dejar de hacer daño a otras personas y a nosotros mismos mediante la idea de que esta vida no es tan valiosa como la que viene después.

La vida es hermosa, pero no perfecta. Una vida infinita no permitiría que nos diéramos cuenta de lo valiosa que es la vida per se. Una vida finita como la que tenemos sí nos permite valorar las cosas apropiadamente.

El sufrimiento, el dolor, la congoja, la tristeza, la culpa y otros sentimientos negativos, no deberían ser parte de la religiosidad humana, sino todo lo contrario. Depende únicamente de nosotros.

DIOS EN LA CÁRCEL

Por César Hildebrandt*

Fuente: http://recorta.com/41f837


Los agnósticos sentimos la culpa eterna de dudar de la existencia de Dios, pero tengo la sospecha de que esas dudas se disiparían si fuéramos a dar a una prisión o si un tumor maligno nos anunciara la cercanía de la Parca.

Eso es lo que pasa, casi invariablemente, con las damitas internadas, por lo general de manera injusta, en el penal de mujeres de Santa Mónica.

O sea que están en lo suyo -tragándose cápsulas con cocaína para convertirse en bodegas aéreas de tacón alto, por ejemplo- cuando les cae el perro mágico de Aduanas y la policía y, si no tienen plata para hacerle un faenón a algún juez, la cárcel. Y cuando están en la cárcel, ¡Dios! Se les aparece el Dios descalzo de la urgencia y las convierte en Marías y las indulta sin faenarlas y las limpia sin siquiera tocarlas.

Siempre me ha maravillado que Dios sea de inmediato invocado por quienes cruzan el umbral de una cárcel, el pabellón de diagnósticos de Neoplásicas, o la sombra de cualquier fatalidad.

Jackie Beltrán adquirió un perfil de Santa Bárbara. Lady Bardales levitó tres veces. Malú Costa se hizo oblea del Señor. Y ahora dicen que Magaly Medina, que era la favorita de Satán, se cubre la cabeza y asiste a la misa de todos los días.

¿Es que la normalidad es atea y la desdicha es creyente? ¿Es que la felicidad no recuerda a Dios? ¿Es que a Dios le encanta reinar entre escombreras? ¿O es que la soberbia del hombre rechaza a Dios pero la desgracia devuelve al hombre a su ínfima vulnerabilidad y allí es cuando Dios se aparece, más grande y poderoso que nunca?

Son preguntas que sólo un especialista en Dios puede responder. De mí pueden decirse muchas cosas pero no que Dios es mi especialidad.

A mí sólo me asombra el oportunismo de los creyentes que viven una emergencia y el pragmatismo de Dios para aceptarlos.

Porque no me cabe duda de que la reclusa vuelta devota al tiro llama a Dios no porque haya sentido el vértigo de la revelación sino porque lo que quiere es el milagro de la liberación. Y el negocio divino –si tanta irreverencia me es permitida- consiste en recibir la solicitud y esperar. Si la liberación precoz se produce, habrá sido un milagro. Y si no se produce, pues entonces la interna autogenerará la explicación: su arrepentimiento no fue sincero (realidad absoluta en la mayoría de los casos).

Admiro, en el fondo, a quienes frecuentan a Dios y aun comercian con su reino desde la normalidad. Es gente que tiene desarrollada la glándula del misticismo (por descubrirse) y copiosa la secreción del narcisismo original (porque no hay nada más vanidoso que creerse hijo de Dios, hecho a su imagen y semejanza para más detalles: ¿se imaginan a Dios diciéndole a Bush "!hijo mío!").

Pero eso de estar feliz de la vida haciendo todo el mal que se pueda para luego, ante el primer volteo de la tortilla, ser llamada por el Señor para integrar su rebaño es como decir que la religión es un placebo y Dios una maravilla curativa y los milagros unas ocurrencias que se pueden programar. Y lo mismo para los que esperan que un tumor los conduzca a la presencia del Supremo Hacedor (incoherencia relativa porque, si existiera un Supremo Hacedor, a él, entonces, podría atribuírsele también la autoría indiferente del tumor, con lo que no se le estaría pidiendo un milagro sino una rectificación, cosa imposible dada su infalibilidad).

Convertirse a la cristiandad en la cárcel y en los hospitales es como rezarle a un santoral de botiquín integrado por el Señor del Candado, la Patrona del Indulto, la Beatita de la Quimio, el Santo del Sarcoma y la Santísima Virgen del Hábeas Corpus (que es la más poderosa, según Apoyo).

* César Hildebrandt es uno de los mejores periodistas del Perú.

PARA COMPRENDER LA SITUACIÓN MUNDIAL

BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA

Por Máximo Kinast


Un sistema económico de producción y consumo lineal es incompatible con un planeta finito.

(¿No queda muy claro? Pues visita este video y lo comprenderás)

“La Historia de las Cosas” http://recorta.com/3a0678 Una explicación de como funciona El Sistema, muy simpática, al alcance de cualquiera, incluso es comprensible para economistas neoliberales

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Ganar o perder una guerra, como la Irak por ejemplo, es absolutamente irrelevante. Las guerras no se hacen para ganarlas, y ni siquiera por el botín. (¿No queda muy claro? Pues lee este artículo y lo comprenderás)

“La Razón de la Sinrazón de las Guerras” http://recorta.com/e433aa (Una explicación de la evolución de la causa de las guerras al alcance de cualquiera, incluso es comprensible para militares)

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¿Es posible que el sueño de la casa propia se convierta de motor de la economía en causa de la mayor crisis económica mundial? (¿No queda muy claro? Pues lee este artículo y lo comprenderás)

“La mejor explicación de la crisis inmobiliaria” http://recorta.com/252e71 (Una explicación de la crisis inmobiliaria al alcance de cualquiera, incluso es comprensible para economistas neoliberales)

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La honestidad de los bancos es acrisolada. Si es así ¿de donde salen sus beneficios astronómicos y qué relación tienen con la crisis mundial? (¿No queda muy claro? Pues lee este artículo y lo comprenderás)

“Los bancos no roban” http://recorta.com/7f7551 (Una explicación de la crisis mundial al alcance de cualquiera, incluso es comprensible para banqueros neoliberales)

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Es posible que gran parte de tus ideas y de tus convicciones no sean tuyas, aunque no quieras creerlo. ¿Has pensado que te podrían estar lavando el cerebro sin que te des cuenta y sin tu consentimiento? (¿No queda muy claro? Pues lee este artículo y lo comprenderás)

“Lavado de Cerebro” http://recorta.com/8743f5 (Una explicación de como somos idiotizados día a día y terminamos creyendo en Papa Noel y que los niños vienen de Paris y que la copa chorrea…)

Te agradeceré tus comentarios.

SUPONGAMOS QUE DIOS EXISTE...

SUPONGAMOS QUE DIOS EXISTE...

Por Máximo Kinast

Para escribir este artículo es necesario, imprescindible, aceptar como hipótesis de trabajo la existencia de DIOS.

Será difícil ponernos de acuerdo en definir el concepto de DIOS. Supongamos que estamos de acuerdo en algunas ideas. Por ejemplo, estamos hablando de un Ser Superior, bueno del Único y Más Superior de todos los seres. Por supuesto no tiene dimensiones, en el sentido humano, ni principio, ni final. Siendo asi, podemos decir que es mayor que el Universo (que es su creación, Big Bang o Creación Continua o la teoría que sea incluida). Podemos suponerlo infinitamente inteligente, infinitamente sabio, infinitamente bueno y podemos seguir así, con muchos infinitamente, porque todos los atributos son suyos. DIOS es tan grande, que por hacernos una idea, el abismo entre la inteligencia de DIOS comparada con la de un ser humano es enormemente mayor que la brecha que puede haber entre la inteligencia de un mosquito y la de Einstein. Por algo es el Creador de Todo. Vamos a suponer que estamos de acuerdo en estos atributos de DIOS, sin ánimo de limitarlo, sino sólo con la intención de darnos una idea de su grandeza, o mejor decir de su Enormidad.

Entonces empiezo mi historia, o mi cuento o narración breve de un hecho que presencié un día. Un hecho trivial que tuvo la virtud de hacerme pensar. Habitualmente vemos las cosas bajo el imperio de ’la percepción acostumbrada’(*) y aceptamos los hechos cotidianos, casi sin registrarlos en el cerebro; pero esa mañana puse atención a lo que veía. Y lo que veía y escuchaba era un hombre, mal vestido, más bien pobre, con una bocina de latón en sus manos a través de la cual gritaba: "El Reino de DIOS esta cerca..." y entre otras cosas de ese estilo decía a gritos: "Pecadores, les traigo la palabra de DIOS".

Y entonces pensé: ¡Que pequeño, que poca cosa ha de ser ese Dios, si necesita como intermediaro de Su Palabra a una persona como esa! Y en medio de mi pensamiento me vino otro: ¡Pero si hasta necesita una bocina de latón para que Su Palabra llegue a nosotros! Por supuesto que me reí. Me pareció ridículo un Dios que necesita un intermediario, un vocero con una bocina de latón. Un Dios así, pensé, no puede ser muy grande, ni muy importante. Es un Dios ridículo, con importantes limitaciones, por tanto no es un DIOS. Supongo que si DIOS (el que hemos bosquejado más arriba) necesitara hacernos llegar su voz, podría hablar directamente a toda la Humanidad, sin necesidad de teléfonos celulares o bocinas de latón.

Bueno, Máximo, me dirás amable lectora o amable lector, tu anécdota no prueba nada. Por supuesto que un intermediario humilde, con una bocina, no parece el medio más adecuado para traernos la palabra de DIOS, y eso no significa que DIOS sea pequeño, o que no exista. puede haber sido hasta un enfermo mental que se atribuye una representación que no tiene, o bien, los Caminos de Dios son insondables...

Es verdad, tienes razón, amable lectora o amable lector. Salvo un detalle que me queda como duda. Si la inteligencia y la capacidad de DIOS es inconmesurable, es tan infinitamente grande, capaz de crear el Universo con millones de millones de galaxias y estrellas... ¿Para qué necesita un intermediario? ¿No es igual, desde Su Altísima Perspectiva el hombre de la bocina que el Pope, el Ayatolah o el Papa? No me puedo imaginar que se aburra. Sonaría absurdo. ¿Cómo es posible que haya hecho una Creación tan torpe, donde millones de niños (que no tienen nada de responsabilidad ni de culpa) mueran de hambre cada año? ¿Cómo es posible que haya miles de representantes suyos, con una característica común: todos son inmensamente ricos? ¿Necesita realmente de intermediarios para comunicarse con nosotros? ¿Es un intermediario válido un Papa Nazi, un obispo pederasta o un ayatolah fundamentalista? ¿Prefiere DIOS el incienso, la mirra o el oro? Bueno, esta pregunta es fácil. Todos sus intermediarios se inclinan por el oro.

Y ahora termino. Hemos fabricado una torpe imagen de un ser que no existe y le hemos llamado DIOS y hemos usado su nombre para explotar a los más pobres y a los más crédulos. ¿Una torpe Imagen? Claro que sí. Si no crees, intenta conversar con un amigo de tu misma religión, a ver si se ponen de acuerdo sobre los atributos de DIOS. A ver si le dan el don de la ubicuidad y lo ubican en la mesa del patrón, como dice esa canción de Violeta Parra. Porque con los pobres, los que mueren de hambre, es seguro que no está.

¿Necesito decirte algo más para explicarte mi ateismo? Si no estas de acuerdo, por favor, deja tu comentario.

 

* Para ’La Percepción Acostumbrada’ visita http://recorta.com/e6883c

Mas sobre ateismo: http://Cyberateos.blogia.com

SALUDO ATEO DE NAVIDAD

Por Máximo Kinast

Si Cristo existió habría que estudiar cual de los personajes que con su nombre y sus supuestas obras figura en los Evangelios, tanto católicos como de los otros. Porque en lo que se ha escrito sobre este personaje hay muchas contradicciones. No puede ser la misma persona -por mucho que me lo expliquen- el que pone la otra mejilla, que el que pide vender el manto y comprar una espada. Ni puede ser el mismo el que hace un sermón para los mansos en la montaña y el que echa a latigazos a los mercaderes del Templo.

En cualquier caso, el personaje, libre de las tergiversaciones cristianas, me resulta simpático. Resume la esencia de todas las religiones y filosofías humanistas en una frase (que quizás ni siquiera dijo): 'Ama a tu prójimo como a ti mismo'.

Hace un rayado de la cancha (dicho en chilensis), o sea, marca las reglas del juego con una claridad muy útil en esta época, cuando dijo algo así como que los árboles se conocen por sus frutos. Y los seres humanos por sus obras.

Esta idea divide mejor a los de un lado y del otro, que los viejos conceptos de izquierdas y derechas. Para mi es tan timador (cualitatívamente) el vendedor de frutas que te da una docena con diez unidades, como el presidente de Timofonica. Las diferencias entre ellos son solo cuantitativas.

'No todo el que me diga Señor, Señor...' ¡Que sabias palabras! No todo el que se diga de izquierdas esta a favor del pueblo y de la Humanidad, ni todo el que se confiese de derechas es un hideputa (aunque derechistas decentes hay muy pocos, en mi opinión y según mi experiencia).

Vaya a todas y todos mi ateo saludo de Navidad. Olvídense de comprar tonterías y tengan un minuto para recordar a ese extraño carpintero judío que nació en Belem y quiso cambiar el mundo. Un revolucionario esenio, un tanto ácrata y buena persona. Un tipo que era amigo de prostitutas y al que le gustaba el buen vino no puede haber sido una mala persona.


Muy ateamente
Máximo Kinast - http://Cyberateos.blogia.com
¿Y tu blog o tu libro ateo, para cuando?


ARTICULO DE CÉSAR HILDEBRANDT, UN GRAN PERIODISTA PERUANO

ARTICULO DE CÉSAR HILDEBRANDT, UN GRAN PERIODISTA PERUANO Si yo creyera en Dios
 
Fuente: La Primera  23/08/2007
 
Si yo creyera en Dios me preguntaría por qué el estado del Vaticano nos envía doscientos mil dólares como ayuda para las víctimas de los terremotos del sur. Me parecería una limosna escandalosamente avara teniendo en cuenta que un título nobiliario dado por el Papa cuesta, según el tarifario de servicios vigente, alrededor de un millón doscientos cincuenta mil euros.

Si yo creyera en Dios me preguntaría por qué Dios, que todo lo puede, permitió que el local de una iglesia sepultara en su caída a familias enteras y dejara con vida al sacerdote del templo, señor José Torres Mota (39), haciendo quizás uso de un derecho de preferencia ostensiblemente sectario.

Si yo creyera en Dios me preguntaría por qué los cielos que él gobierna desde el principio no protegieron el templo del Señor de Luren, el santuario de la Beatita de Humay, la iglesia de San Clemente, locales que temblaron de un modo más bien pagano desnudando sus vejeces, sus descuidos de mantenimiento y sus muy terrenales adobes asesinos.

Si yo creyera en Dios me preguntaría por qué ese niño de doce años, que ya había vadeado la desgracia el día del terremoto, murió al cuarto día a causa de una pared que se cayó por la fuerza de una réplica. ¿Es que los niños deben ser testeados dos veces en cuatro días por el infortunio?

Si yo creyera en Dios, en fin, preguntaría, con todo el respeto de un creyente, por qué los rezos resultan tan inútiles y las plegarias tan desatendidas cuando de las placas de Nazca y Sudamérica se trata. Me refiero no sólo a estos muertos nuestros de hace una semana sino a aquellos muertos de 1970: setenta mil cadáveres de un solo guadañazo. ¿Fue ése un sacrificio multitudinario, una venganza, una colosal arbitrariedad, una distracción del que todo lo puede?

Si yo creyera en Dios me preguntaría si la cierta desdicha que parece estar enamorada de nuestro país no lo está como respuesta divina a nuestras peores debilidades. Debilidades como, por ejemplo, amar la podre, lo que explica el fujimorismo irreductible de ciertas gentes, las excusas encontradas por cierta hampa intelectual para justificar a Bryce, la pasión con la que entregamos el país a los apetitos venidos de fuera, la necesidad casi biológica que tienen millones de peruanos de burlar la ley y desalentar la honradez.

Si yo creyera en Dios me preguntaría, pero sólo en voz muy baja, si esto de las catástrofes no tiene algo que ver con la rabia de un ser superior que mira a este país y se da cuenta –porque todo lo sabe– de que este es un país que admira a Genaro Delgado Parker, se rinde ante la inteligencia de Vladimiro Montesinos, escucha a Carlos Raffo, adora el tundete, está convencido de que Piérola fue un tipazo, soporta un discurso del doctor García gritado ante las ruinas de Pisco, protege a los delincuentes cuando la policía los busca por los barrios, se ríe idiotamente cuando Macera baila el baile del Chino, le cree a El Comercio como si de la Biblia se tratara, suspira por el TLC convertido en panacea y daría no se sabe qué ni cuánto para que Washington decidiera anexarnos como si fuéramos iraquíes.

Todo eso me pasaría si creyera en Dios. Pero, claro, soy agnóstico. Y por eso estoy exonerado de preguntas tan mortificantes.

Además, miro los ojos asustados de un niño palestino, de una niña en Darfur, de dos niños en el Congo, miro la foto de Bush y su pandilla y mi agnosticismo se quintuplica (si eso fuera posible).

LA "INDIFERENCIA RELIGIOSA" Y LA VIGENCIA DEL ESTADO LAICO EN MÉXICO

A los miembros de MASA PERÚ:

Me es grato saludarles a través de este medio y aprovechar el mismo para hacerles llegar el artículo LA "INDIFERENCIA RELIGIOSA" Y LA VIGENCIA DEL ESTADO LAICO EN MÉXICO de mi autoría, sobre el candente tema de la injerencia de la jerarquía católica en los asuntos políticos del país, así como las pretendidas reformas constitucionales que cabildean, tanto el cardenal Rivera como el Episcopado Mexicano; lo cual representaría, como infructuosamente lo pretenden, una virtual regresión al modelo confesional que se vivió en México en el periodo anterior a la Reforma del Siglo XIX.

Les envío mi colaboración del mes de julio para la revista El Búho, donde cuestiono la credibilidad moral de la Iglesia católica y destaco la imperiosa necesidad de mantener la vigencia del Estado laico: LA "INDIFERENCIA RELIGIOSA" Y LA VIGENCIA DEL ESTADO LAICO EN MÉXICO.

 http://www.reneavilesfabila.com.mx/universodeelbuho/87/87-campos.pdf

Espero que esta lectura les pueda de ser de utilidad. Agradezco el favor de su amable atención. 

Reciban un cordial y afectuoso saludo.

Atentamente

Laura Campos Jiménez

camposjimenez@gmail.com

Historiadora egresada de la Universidad de Guadalajara

MÉXICO

PERIODISTA SILLETA DENUNCIO HOY ANTE CARDENAL BERGOGLIO A SECTAS CATÓLICAS: SODALITIUM, VERBO ENCARNADO, LEGIONARIOS DE CRISTO Y TFP


Fuente: MOVIMIENTO MASA PERÚ

 

En una histórica entrevista con el Cardenal Bergoglio el conocido periodista e investigador argentino Alfredo Silletta denunció hoy el uso de técnicas proscritas y antiéticas de manipulación mental por parte de grupos sectarios destructivos católicos en su país. En especial se trataron los casos de la secta peruana Sodalitium Christianae Vitae y del Instituto del Verbo Encarnado. De este último grupo el reconocido periodista ha recibido amenazas de muerte justificadas con citas bíblicas. Próximamente MASA PERÚ brindará a sus miembros extractos del reciente libro "Shopping Espiritual" de este valiente y valioso autor.

 

Hoy lunes 30 de julio del 2007 en horas de la tarde, el Cardenal Jorge Bergoglio, Primado de la Argentina, recibió en su despacho personal al periodista de investigación  Alfredo Silletta, autor  de un libro reciente titulado "Shopping Espiritual", el cual tiene un capítulo dedicado a sectas que funcionan dentro de la Iglesia Católica.
 
En el encuentro el periodista se refirió a varios grupos y específicamente a dos grupos que están muy activos en el país: Sodalicio de Vida Cristiana y el Instituto del Verbo Encarnado y le entregó un dossier sobre ambos grupos.
 
Además Silletta también le alcanzó al Cardenal una fotocopia de una carta firmada por el sacerdote Carlos Miguel Buela, fundador del Verbo Encarnado, quien hace unos años lo amenazó  con la siguiente frase: “Mejor le fuera que le atasen al cuello una rueda de molino y le arrojasen al mar…” (Lc 17,2). Tenga piedad de su alma”

Como se recordará es la misma frase que utilizó monseñor Antonio Baseotto para criticar al ministro de Salud de la Nación, Ginés Gonzalez Garcia y que produjo un enfrentamiento entre el gobierno nacional y el obispo Baseotto.

En las últimas semanas, luego de la aparición del libro antes citado donde hay un capítulo dedicado al Verbo Encarnado, se informó sobre la reiteración de esta trágica frase hacia la persona del autor y su familia. Sería muy importante que este personaje Buela, hoy responsable máximo del Verbo Encarnado hiciera un descargo público acerca de que propone “arrojar al mar” a quienes piensan diferente a él.

Alfredo Silletta le comentó al cardenal Bergoglio, quien es además presidente de la Conferencia Episcopal de Argentina, que se analice con profundidad entre los obispos el accionar de tantas sectas  que son nocivas para la juventud y para la libertad de las personas, sin dejar de lado aquellas que se presentan como católicas.

Específicamente señaló que sería muy importante que los obispos argentinos -que son la máxima autoridad de cada Diócesis- le pongan límites a aquellos grupos laicos o religiosos que utilizan técnicas de manipulación como son el Instituto del Verbo Encarnado, Sodalicio de Vida Cristiana, Legionarios de Cristo, Tradición Familia y Propiedad y el Milis Christi entre otros.

Finalmente Alfredo Silletta le agradeció al Cardenal Jorge Bergoglio haberlo recibido y escuchado, demostrando una vez más la amplitud de criterio de quien es la máxima autoridad de la Iglesia en Argentina.

Alfredo Silletta, autor de Shopping Espiritual,

Martínez Roca/Planeta 2007

Pagina web:  www.sectas.org.ar

Cel. 0221 15 463 4470    -   Part. 0221 472 2384